SEMANARIO VOCES | REFLEXION SEMANAL | 12/10/2017 | Pag. 6

¿SUBSIDIO O SUICIDIO?

 
 
Un día sí y otro también la agenda pública se ve sacudida por el escándalo protagonizado por algún político. El subsidio de Sendic es el último capítulo de ese thriller. Cuando parecía que el affaire del vicepresidente iba quedando atrás, y la atención se centraba en el Partido Nacional con los casos de Bascou y Ezquerra, con sus consecuentes fricciones internas y costos políticos, la vicepresidente Topolansky les tira un salvavidas.
Los colorados tuvieron a Sanabria, aunque la situación parece haberse resuelto con mayor eficacia. Pero hay muchos otros ejemplos en todo el espectro político. Hoy se cuestionan aspectos de las gestiones de ASSE y la Intendencia de Maldonado.
¿Los dirigentes políticos viven tan inmersos en su burbuja que ignoran la realidad económica de cientos de miles de sus electores? ¿Subvaloran tanto algunos a la opinión pública que se sienten impunes frente a posibles ridículos? ¿Nadie se percata que los viáticos, pases en comisión, subsidios, acomodos y partidas se ven como privilegios por el resto de la ciudadanía? ¿Toda esta situación no debilita la actividad política, y por ende la democracia? ¿Y aún, desde el un poco más mezquino interés partidario, no son conscientes de los costos que hacen pagar a sus fuerzas? ¿No es hora de transparentar todo?