CARAS Y CARETAS DIGITAL | | 12/10/2018 | Pag. 1

Millonario precandidato blanco quiso controlar canal de TV de La Diaria

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Accionista de empresa que posee más de 181 mil hectáreas de campo

Sartori es accionista de UAG, una firma que posee más de 181 mil hectáreas de campo en Uruguay y tiene deudas "incobrables" con los bancos.

Este jueves se conoció que el partido Nacional (PN) tendrá un nuevo precandidato para las elecciones internas de 2019, el joven y multimillonario empresario Juan José Sartori. Un hombre desconocido para el común de la gente, aunque no tan desconocido para los periodistas. Se trata también de un empresario con deudas con los bancos, entre ellas una considerada incobrable con el Banco República (BROU). Tiene intereses millonarios en la explotación agropecuaria, de hecho es accionista de Unión Agriculture Group (UAG), una firma que posee más de 181 mil hectáreas de campo, y estuvo interesado en invertir en la televisión digital, en concreto en el consorcio que vinculaba al matutino La Diaria.

Pero, ¿quién es Juan José Sartori? Es un hombre nacido en Montevideo pero educado en Europa, recibido en la universidad de Harvard, que se ha convertido en uno de los empresarios más poderosos y ricos del país. En 2016 según informó Caras y Caretas, presentó una propuesta para la capitalización del consorcio Giro, integrado por las cooperativas La Diaria -que edita el matutino del mismo nombre- y Demos. Giro había ganado la licitación convocada por el Poder Ejecutivo en 2013 para una onda de televisión digital a efectos de emitir en la zona metropolitana. Fueron seis las propuestas que se presentaron siendo las ganadoras Giro y VTV. Ninguna de ellas llegó a emitir y el proyecto de televisión digital naufragó.

Aunque no reside en Uruguay, Sartori es accionista de la referida UAG. Hasta junio de este año ocupó la presidencia a la que renunció para dedicarse a otros emprendimientos. UAG es una empresa que ha tenido varios problemas con las autoridades y el fisco desde su instalación. Entre sus directores se encuentra el economista Julio de Brun, es presidente del banco Central del Uruguay (BCU) durante el gobierno de Jorge Batlle. Entre los problemas se cuenta el cierre de una obra de construcción de una planta de granos, dispuesta por la Intendencia de Montevideo (IM). Un informe publicado por Caras y Caretas (marzo de 2014) señala que "la obra no contaba con habilitación de la Intendencia: ni permiso de construcción ni de ordenamiento territorial. La planta de granos en construcción ha recibido de parte de Inspección General de la IMM orden de clausura por no cumplir con las habilitaciones".

Agregaba el informe que con la firma de un profesional, la empresa presentó a la IM planos "falsos" adecuando éstos a la normativa pero no reflejando el proyecto verdadero (aparentemente, UAG contrató a un arquitecto que era funcionario municipal, en el entendido de que su influencia evitaría el conocimiento de la irregularidad). Presentados nuevos planos, estos tampoco se correspondían con la obra que se estaba realizando. Tras constatarse esto la obra fue clausurada.

Desde el inicio de sus actividades en Uruguay, y hasta 2014, UAG tuvo pérdidas por más de U$S 15.082.722. Esto según información contable de la empresa publicada por la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM). El balance establece que la empresa pagó U$S 3,1 millones por Impuesto a la Renta y U$S 3,7 millones por Impuesto al Patrimonio.

UAG se presenta en su página web como "la empresa agrícola líder del Uruguay. Posee y maneja una cartera exclusiva de tierras agrícolas en Uruguay que representan más de 181,000 hectáreas".

En realidad UAG es un fondo de inversión agropecuario, con sede en las Islas Virgenes Británicas, que hasta el año 2012 contaba con 423 accionistas, en su mayoría extranjeros, entre los que se contaban fondos canadienses, europeos y de los Estados Unidos. No obstante, todo indica que su especialidad es la administración de capitales de otros. En general se trata de fondos de pensión u otros fondos frescos que reclutan en el primer mundo y luego invierten en Uruguay.

La página web de la firma indica que sus negocios se limitan a la ganadería, cultivos de secano -donde no se riega artificialmente- y arroz.

Sartori ha dejado claro en varias entrevistas que que el objetivo de UAG es controlar al menos el uno por ciento de la superficie agroproductiva del país (160 mil hectáreas) e intervenir en toda la cadena de producción de los rubros donde se inserta.